
Vuelos
Rutas con escalas que se puedan dormir, asientos juntos confirmados y equipaje suficiente para volver con todo.
El tiquete más barato del buscador casi nunca es el mejor tiquete para una luna de miel. Una conexión de una hora en Miami suena eficiente hasta que el primer vuelo sale tarde; una escala de doce horas en Estambul es una molestia o una noche de hotel gratis, según cómo se arme.
Miramos la ruta completa: a qué hora aterrizan, si el check-in del hotel los va a recibir, si la aerolínea del segundo tramo respeta el equipaje de la primera y si hay una tarifa de novios o un upgrade que valga la pena pagar.
Muchas tarifas económicas ya no asignan asiento: la pareja termina separada en un vuelo de once horas. Lo confirmamos al emitir y, cuando la aerolínea cobra por escoger, se los decimos antes en lugar de dejarlo a la suerte del check-in.
De una luna de miel se vuelve con más de lo que se llevó. Cotizamos con maleta bodega incluida y avisamos cuáles tramos internos (muy común en Tailandia, Grecia e Indonesia) tienen límites más bajos.
Si tienen millas acumuladas revisamos si conviene usarlas en el tramo largo. Y avisamos a la aerolínea que viajan en luna de miel: no siempre pasa algo, pero cuando pasa es un upgrade o una copa de bienvenida.
Les armamos una propuesta hecha para ustedes, sin costo y sin compromiso.