Bali es el destino donde el presupuesto rinde más. Por lo que cuesta una habitación estándar en el Caribe se consigue una villa con piscina privada, desayuno servido en la terraza y a veces hasta un cocinero. Eso, con arrozales y templos de fondo, explica por qué lleva veinte años siendo un clásico de luna de miel.
La contra es el vuelo: son dos escalas y más de treinta horas de puerta a puerta. Es un destino para parejas con al menos doce días; ir menos tiempo no compensa el desgaste del viaje.
Por qué Bali para una luna de miel
Villas con piscina privada
Aquí sí importa: el clima es húmedo y caliente, y tener piscina propia a diez pasos de la cama cambia el día entero.
Dos viajes en uno
Ubud, entre selva y arrozales, no se parece en nada a las playas del sur. Se combinan sin perder tiempo, están a dos horas.
Cultura viva
Las ofrendas diarias, las ceremonias y los templos no son un montaje para turistas: la isla funciona así.
Spa a otro precio
Un masaje de una hora cuesta lo que en Bogotá un café con postre. Muchas parejas terminan yendo todos los días.
Cuándo ir
La estación seca va de abril a octubre y es la buena: menos humedad, mar más claro y lluvias escasas. De noviembre a marzo llueve fuerte casi a diario, aunque suele ser por ratos. Julio y agosto son los meses más concurridos por las vacaciones europeas y australianas.
Mayo, junio y septiembreSeco, con menos gente que en pleno verano europeo y buenas tarifas. La mejor ventana.
Julio y agostoExcelente clima pero mucha más gente y precios altos, sobre todo en Seminyak y Canggu.
Noviembre a marzoEstación de lluvias. Todo mucho más barato y verde; el mar se pone turbio en la costa sur.
Qué hacer
- Amanecer en los arrozales de Tegallalang. Ir temprano, antes de que lleguen los buses. A las siete de la mañana es otro lugar.
- Ceremonia de bendición balinesa. Muchas parejas hacen una bendición tradicional para su matrimonio. Se organiza con un sacerdote local y es de lo más recordado del viaje.
- Islas Gili o Nusa Penida. Un par de noches en una isla vecina, con agua transparente y sin motos. Es el complemento natural de Ubud.
- Cena flotante en la piscina. Suena excesivo y funciona: desayuno o cena servida en una bandeja flotante dentro de la piscina de la villa.
- Clase de cocina balinesa. Con visita al mercado incluida. Se aprende a hacer sate y curry con coco fresco.
Dónde alojarse
- Ubud. Villas en la selva, con vista al valle y a los arrozales. Es la zona de spa, yoga y templos; el mar queda a dos horas.
- Seminyak o Canggu. Playa, restaurantes y beach clubs. Más movimiento y más opciones para salir a comer.
- Nusa Dua o Uluwatu. Resorts grandes sobre acantilados, playas más tranquilas y el mejor mar de la isla.
Lo que conviene saber antes
- El tráfico de Bali es lento y engañoso: cuarenta kilómetros pueden tomar dos horas. Los traslados hay que calcularlos con tiempo real, no con el mapa.
- La visa a la llegada se puede tramitar en línea antes de viajar y ahorra una fila larga al aterrizar.
- Las playas del sur tienen oleaje fuerte y corrientes; para nadar tranquilo, mejor Nusa Dua o las islas Gili.
- Conviene llevar efectivo en rupias para mercados y warungs; muchas villas y restaurantes pequeños no reciben tarjeta.
Los requisitos migratorios y las tarifas de entrada cambian sin aviso. Todo lo anterior es orientación general: antes de reservar les confirmamos por escrito lo que aplica a su caso.
Preguntas frecuentes sobre Bali
¿Cuántos días en Ubud y cuántos en la playa?
Cuatro noches en Ubud y cinco o seis en la costa funciona muy bien. Si suman las Gili, quiten una noche de cada lado.
¿Es seguro?
Sí, es de los destinos asiáticos más tranquilos para turistas. El riesgo real son las motos y el tráfico, no la delincuencia.
¿Se puede beber el agua?
No. Agua embotellada siempre, incluso para lavarse los dientes en alojamientos pequeños.