Dubái casi nunca es el destino principal de una luna de miel y casi siempre es una gran escala. Como las rutas hacia Maldivas, Tailandia o Bali pasan por allí, sumar tres noches cuesta poco de avión y agrega un viaje completamente distinto al de la playa.
Es una ciudad que funciona con una lógica propia: se puede esquiar dentro de un centro comercial, cenar en el piso 122 y al día siguiente estar en una duna a cuarenta minutos del centro. Gusta o no gusta, pero no se parece a nada.
Por qué Dubái para una luna de miel
Escala aprovechada
Rompe el vuelo largo en dos y agrega un destino sin pagar otro tiquete internacional.
Hoteles espectaculares
La relación entre lo que cuesta y lo que se recibe es sorprendentemente buena, sobre todo fuera de temporada alta.
El desierto
Un safari con cena bajo las estrellas es el contraste perfecto a la ciudad de vidrio.
Todo cerca
Distancias cortas, taxis baratos y metro. Tres días alcanzan para lo esencial.
Cuándo ir
De noviembre a marzo el clima es perfecto: días soleados de veinticinco grados y noches frescas. De mayo a septiembre el calor es extremo, con más de cuarenta grados y mucha humedad; a cambio los hoteles bajan muchísimo de precio y todo funciona con aire acondicionado.
Noviembre a marzoLa mejor época, con clima ideal para playa y desierto. Temporada alta.
Abril, mayo y octubreCalor fuerte pero manejable, con tarifas intermedias.
Junio a septiembreCalor extremo. Los precios más bajos del año y la ciudad vive puertas adentro.
Qué hacer
- Safari en el desierto. Dunas en 4x4, camellos y cena con espectáculo bajo las estrellas. El plan mejor calificado de la ciudad.
- Burj Khalifa al atardecer. Con entrada reservada para la hora exacta en que se enciende la ciudad.
- Barrio antiguo de Al Fahidi. La otra Dubái: casas de viento, zoco del oro y el cruce en abra por el arroyo.
- Cena en un rascacielos. O en un restaurante bajo el agua, según qué tipo de exceso prefieran.
Dónde alojarse
- Playa (Jumeirah, Marina). Resorts frente al golfo, con playa privada. La mejor opción para pareja.
- Downtown. Junto al Burj Khalifa y los centros comerciales; más urbano y práctico para tres noches.
- Resort en el desierto. Una noche en una carpa de lujo entre dunas, a una hora de la ciudad. Vale mucho la pena.
Lo que conviene saber antes
- Es un país musulmán con reglas claras en espacios públicos: vestimenta discreta en zocos y mezquitas, y muestras de afecto moderadas fuera del hotel.
- El alcohol se consume en hoteles y restaurantes con licencia, no en la calle.
- Durante el Ramadán cambian los horarios y muchos restaurantes cierran de día; el ambiente nocturno, en cambio, es muy especial.
- El taxi es barato y el metro funciona muy bien: no hace falta alquilar carro.
Los requisitos migratorios y las tarifas de entrada cambian sin aviso. Todo lo anterior es orientación general: antes de reservar les confirmamos por escrito lo que aplica a su caso.
Preguntas frecuentes sobre Dubái
¿Cuántas noches?
Tres o cuatro alcanzan. Más de cinco solo si van a sumar Abu Dabi o un resort de desierto.
¿Se puede combinar con Maldivas?
Es la combinación más frecuente que armamos: unos días de ciudad y desierto y después la isla, con vuelo corto entre las dos.
¿Es apropiado para una pareja?
Sí, sin problema. Solo hay que tener presentes las normas locales en espacios públicos.