Dormir con el mar debajo del piso de cristal y despertar sin nadie alrededor. Reservamos las villas con acceso privado a la laguna.
Es la foto que todo el mundo tiene en la cabeza cuando dice "luna de miel": una plataforma de madera sobre agua turquesa y una escalera que baja directo al mar. La realidad es un poco más matizada y conviene saberlo antes de pagar.
No todas las villas sobre el agua son iguales. Las de laguna interior tienen el agua más calmada y suelen ser más económicas; las del extremo del muelle tienen más privacidad y más viento. Algunas traen piscina privada, que en Maldivas importa menos de lo que parece —el mar está a tres metros— y en Bali importa mucho.
Nuestro trabajo aquí es aterrizarlo: cuántas noches vale la pena pagar villa sobre el agua y cuántas conviene pasar en una villa de playa con jardín, que cuesta bastante menos y muchas parejas terminan disfrutando igual.
Les armamos una propuesta hecha para ustedes, sin costo y sin compromiso.